El proceso
El trabajo en el Amazonas parte de un diagnóstico y avanza hacia la implementación de metodologías de apoyo en las comunidades, en torno a las economías propias. Aunque los resguardos cubren todo el departamento, el proceso se concentra por ahora en el trapecio amazónico.
La primera línea es la red nacional de cacaoteros indígenas, que reúne a comunidades del trapecio desde Puerto Nariño y el resguardo de Nazareth, e incluye a Puerto Esperanza y San Francisco, cada una con sus propias asociaciones ya constituidas.
La segunda es la producción de cremas de helado con frutas de la región, en alianza con la corporación Mujer, Tejer y Saberes (MUTESA) y su restaurante Copoazú. Allí las mujeres se han formado en el reconocimiento de las frutas tradicionales del Amazonas; el objetivo ahora es producir para comercializar y ganar autonomía económica. Son mujeres de las comunidades okaina y huitoto que hoy residen en Bogotá, tras haberse trasladado desde su territorio de origen, muchas de ellas madres cabeza de familia.
La tercera es la producción y comercialización de artesanías. Desde 2008 el diagnóstico ha alcanzado a unas treinta poblaciones indígenas participantes en el proceso de MUTESA; en esta etapa las beneficiarias directas serán entre ocho y diez mujeres del departamento del Amazonas, con acompañamiento en comercialización física y virtual.
Tres líneas de trabajo
Tres líneas de trabajo
- 01Red nacional de cacaoteros indígenas del trapecio amazónico
- 02Cremas de helado con frutas amazónicas, con MUTESA y el restaurante Copoazú
- 03Producción y comercialización de artesanías, física y virtual
Archivo
Encuentros en el territorio



